Peatones Peligrosos
Escrito por BiCiTeKo el Miércoles, 24 de Junio del 2009 a las 17:40 pm
Todos estamos expuestos a sufrir algún accidente de tránsito y después de uno, los implicados resumen ante el juez lo ocurrido. El nerviosismo y el apasionamiento por exculparse del presunto infractor originan a veces relatos increíbles. Un funcionario judicial ha compilado algunos de ellos. Por los juzgados corren las fotocopias con los casos mas divertidos.
“El hombre estaba por toda la calle y tuve que hacer algunas maniobras bruscas antes de atropellarlo”.
“Estaba convencido de que el viejo no llegaría nunca al otro lado de la vereda cuando le atropelle”
“El peatón no sabía en que dirección correr, así que le pasé por encima”
“El peatón chocó contra mi coche y se metió debajo”.
Otros conductores revelan que atropellaron al peatón para evitar un mal mayor:
“para evitar chocar con el paragolpes del auto de delante, atropelle al peatón”
Algunos no encuentran una explicación racional al suceso y se amparan ante el juez en fenómenos paranormales:
“un coche invisible que salió de la nada me dio un golpe y desapareció”
“Llevaba 40 años conduciendo cuando me dormí al volante”
“Cuando llegué al cruce apareció de pronto una señal donde nunca había habido una señal de Stop antes y no pude parar a tiempo”.
“Había estado todo el día comprando plantas y cuando llegue al cruce, un arbusto surgió de pronto oscureciendo mi visión y no pude ver el coche que venia”.
Los hay también que les cuesta comprender que paso exactamente:
“Volviendo al hogar me metí en la casa que no es y choqué contra el árbol que no tengo”
No faltan tampoco los relatos en los que el automovilista dice haber sido victima del otro vehículo:
“Choqué contra un camión estacionado que venía en dirección contraria”
“un camión retrocedió a través de mi parabrisas y le dio a mi mujer en la cara”
“El otro coche chocó con el mío, sin previo aviso de sus intenciones”.
“Mi coche estaba correctamente estacionado cuando, retrocediendo, le dio al otro coche”.
Hay también declarantes que recuerdan el aspecto del, según ellos, responsable del suceso:
“La causa indirecta del accidente fue un tipo bajito en un coche pequeño, con una boca muy grande”
“Vi una cara triste moviéndose lentamente cuando el señor mayor rebotó en el techo de mi coche”
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Categoria: Ciclovida, Humor, Transporte
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